Un buen desarrollador web reconoce cuando no puede desarrollar por si mismo, una parte del sitio que necesita el cliente, esto es común cuando
se le solicita a un diseñador el proyecto y que, si bien puede tener los más avanzados conocimientos en HTML o Flash, su capacidad técnica en materia de bases de datos relacionadas no sea suficiente para darle una funcionalidad necesaria para su cliente.
Por otra parte hay clientes muy celosos de la información que generan y del acceso a terceros a la misma, por lo que no están abiertos a aceptar la idea de que parte del trabajo encomendado sea delegada a un tercero del que no tienen conocimiento, por ello específicamente señalan una prohibición en el contrato para subcontratar la totalidad o partes del desarrollo del sitio web.
Puede no parecer importante este punto en la mayoría de los casos, pero en los contratos que representan mayores intereses este punto es en los que el cliente pone, o debería poner, más cuidado al redactar un contrato.
Para este caso se ha visto resuelto de las siguientes maneras: |