En la elaboración de un sitio se presenta una gran cantidad de temas sobre propiedad intelectual que se deriva, en la mayoría de los casos, de la composición multidisciplinaria del trabajo de que se trata. Los textos, programas de cómputo, las imágenes, audios y videos están protegidos por los derechos de autor. También convergen los de propiedad industrial
en materia de marcas y en algunos casos incluso algunas patentes.
Se añade a la complejidad de este asunto el hecho de que las partes aportan creaciones previas de cada uno al sitio, se pueden utilizar elementos
de terceros y el resultado final en sí es una obra derivada de las aportaciones que en ella convergen.
Dos ejemplos de como se puede plasmar este asunto en el contrato de desarrollo de sitio web son los siguientes: |